El gato miedoso
- Fecha
- 29 de julio de 2002
- Publicado en
- La Nación
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Lo más desagradable de este asunto del río San Juan es que el país haya cedido al chantaje.
Cuando esto empezó, el señor Alemán amenazó al gobierno anterior respecto a que, si insistía en su tesis de libre navegación y llevaba el asunto a la Corte Internacional de Justicia, no permitiría el paso en tránsito de mercaderías costarricenses y cobraría un alto impuesto a las destinadas a Nicaragua.
Era el ratón amenazando al gato porque en materia de represalias es nuestro país el que podría poner de rodillas a ese gobierno porque existe la vía del mar, las ventas a Nicaragua no son significativas y podría recurrir, mediante una suspensión parcial de garantías, a bloquear los envíos de dinero que, desde aquí, mantienen aquella economía. Sin embargo, el gato tembló y retrocedió.
Ceder al chantaje siempre es malo, pero peor ante el débil porque se crece. Y que en este caso no solo es más débil, sino que cobra por agua que, en la mayor parte, proviene de las cuencas costarricenses.
Factor este último que, conforme a las reglas del Derecho Internacional, sería por sí solo determinante a nuestro favor.
Conclusión: el gato, además de miedoso, es tonto.
Columna de Juan José Sobrado, La Nación, 2002-07-29.