Modelos mentales artesanales
- Fecha
- 7 de mayo de 1999
- Publicado en
- La Nación
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- 3 min
La autosuficiencia es necesidad y virtud del artesano, quien no puede producir sino se maneja todo el proceso productivo y, frecuentemente, también el de comercialización. La autosuficiencia en planear y ejecutar el trabajo artesanal es posible porque la actividad es poco compleja y permite el manejo individual o familiar. Esta forma de producción o de prestación de servicios genera, con el tiempo, modelos mentales organizativos automáticos para enfrentar y resolver problemas. Se complica cuando las empresas artesanales y familiares evolucionan hacia modelos de complejidad creciente, con más divisiones sociales del trabajo.
En este nuevo contexto, el análisis de situación y la toma de decisiones unipersonal, propia de la empresa artesanal, sin reflexión compartida, conduce a errores estratégicos y la bancarrota. Las empresas complejas demandan recolección y proceso de información. Requieren procesos internos y externos que trascienden a las posibilidades de una sola persona y esto exige otra forma de planificación y gestión, a la que deben contribuir las diversas instancias de la empresa.
Ajuste indispensable. Los efectos negativos de no tomar en cuenta la transferencia mecánica de los modelos mentales organizativos del artesano, sin hacer los ajustes del caso, no se limitan al mundo empresarial, sino que afectan también la concepción y la formulación de programas de política social, especialmente los dirigidos a generar empleo e ingresos. Al proponer la microempresa como solución universal para el problema de empleo, aunque no se tenga experiencia laboral en este campo, ni los modelos mentales artesanales necesarios para desempeñarse en él, se deja de lado un factor clave para el éxito de la microempresa.
Clodomir Santos de Morais descubrió hace más de 30 años no solo la existencia de los modelos mentales artesanales, sino también los modelos mentales "obreros" que se producen en los asalariados cuando participan de la división social del trabajo, generando propensión al trabajo en equipo, capacidad analítica especializada y disciplina, a costa de la pérdida de la autosuficiencia en el manejo del proceso. Los asalariados no tienen la autosuficiencia del artesano, pero sí la capacidad de trabajo en equipo de formas de organización más avanzadas. Pretender transformarlo en microempresario artesanal, cuando puede desempeñarse en formas organizativas superiores, de mayor productividad, no solo carece de sentido económico, sino que es ir a contrapelo de las aplicaciones prácticas de la teoría de la organización.
Buen ejemplo. Las cooperativas de auto gestión en Costa Rica, como Coopesilencio, Coopevaquita o Coopesa, organizadas todas predominantemente por antiguos asalariados, son buen ejemplo del potencial que tienen los modelos mentales organizativos de los obreros. En Honduras Coapalma, empresa de 30.000 hectáreas, tiene 5.000 asociados y cinco plantas industriales; Hondupalma, de 6.000 hectáreas, tiene 800 asociados y una planta industrial. Ambas están integradas por trabajadores rurales quienes, junto con otras 400 empresas, son producto de la reforma agraria de los años setentas, asesorada por Santos de Morais. Hoy muchas de estas empresas de trabajadores compiten, se abren cada vez más espacios frente a las transnacionales de la palma y el banano.
Las implicaciones sociológicas de los modelos mentales se deben considerar para establecer opciones empresariales diferentes, dentro de las políticas sociales, según los grupos atendidos. Cuando por exigencias tecnológicas estas opciones no son viables, se debe pensar en transformar y adecuar estos modelos mentales a las nuevas exigencias, con un instrumento creado también por Santos de Morais: el Laboratorio de Organización.
El desarrollo de la empresa individual o asociativa no puede limitarse al apoyo o a la capacitación administrativa o técnica. El desarrollo de las empresas y de los proyectos depende, ante todo, de ubicar y aprovechar las fortalezas de los modelos mentales organizativos, para orientar la estrategia de apoyo y capacitación.
Publicado en La Nación, 1999-05-07.