El censo de laurel
- Fecha
- 14 de marzo de 2009
- Publicado en
- La Nación
- Lectura
- 3 min
¿Podrán las comunidades controlar la aplicación institucional de la política social? ¿Podrá realizarse en este campo una experiencia similar a la que desarrolló con gran éxito en los setenta el “Hospital sin Paredes” de San Ramón con la de salud? ¿Podremos reducir la pobreza extrema a un mínimo racionalizando el uso de los recursos existentes?
Experiencia piloto. En el distrito de Laurel, el cantón de Corredores, se está realizando una experiencia piloto que busca: a) ubicar a través de la realización de un Censo de Necesidades sociales los niveles y tipos de pobreza existente; b) analizar con cada comunidad los resultados del censo y proponer soluciones a las instituciones; c) informar de estas acciones a las autoridades y sociedad civil regional; y d) medir y evaluar la respuesta institucional.
El censo de necesidades se realizó entre el 2006 y 2007 y cubrió la mitad del distrito. La iniciativa de hacer el censo fue de Coopetrabasur, Coopesersur y Coopeagropal con el apoyo y la participación del Programa de Capacitación Masiva de la Escuela de Planificación de la UNA y la Escuela de Estadística de la UCR. Los resultados, previo al análisis por las comunidades, fueron entregados oficialmente por las universidades a las Cooperativas y al entonces ministro Zumbado, responsable del sector social. Durante el 2008 se entregó por parte de la UNA los resultados a las organizaciones de las comunidades censadas y se les facilitó información sobre los programas institucionales diseñados para resolver los problemas sociales existentes. Cada comunidad emprendió el análisis de la información lideradas por el sacerdote o pastor, o por las organizaciones locales.
Como resultado del estudio señalaron a algunas personas que deberían excluirse porque la gente ya no estaba en situación difícil o porque habían ocultado información, también incluyeron otras personas que no habían sido detectadas por el censo. Con la información ya limpiada por el ojo comunal, se envió a cada institución una solicitud para atender las necesidades apuntadas. El Programa fijó como fecha de control de la respuesta institucional el 30 de abril del año en curso y la necesidad de informar a los diputados y organizaciones de la sociedad civil sobre esta tarea.
Hasta el momento sabemos que Fonabe ha tomado acciones concretas contactando las personas señaladas por el Censo y las comunidades como necesitadas. ¿Harán lo mismo las otras instituciones? ¿Qué harán los diputados y organizaciones regionales? Lo veremos en un futuro inmediato.
Utilidad del método. Lo importante de este método es que a) permite ubicar y atender por barrio las necesidades existentes y no atender solo a las personas que llegan al mostrador institucional; b) en el caso de las necesidades asistenciales permite focalizar la acción institucional y reducir la pobreza extrema casi a cero, con un uso más racional de los recursos existentes; c) permite ejercer un auditaje activo a las comunidades, poniendo en acción los intereses locales y regionales.
Pero ¿es reproducible esta experiencia en otras regiones del país? Sí, lo es. Y también sin mayores recursos que los existentes de la CCSS. Los EBAIS, organismos de base de atención primaria levantan actualmente una información cada año en todo el país para fines sanitarios. Con 11 preguntas adicionales pueden levantar la información social y con una buena legislación entregarla a las fuerzas locales y comunidades para su procesado y acción. Se trata de incorporar a la ciudadanía a la gestión social y de ir creando las bases para una democracia digital que la nueva tecnología hace posible.
Publicado en La Nación, 2009-03-14.