Transparencia y control
- Fecha
- 17 de enero de 2005
- Publicado en
- La Nación
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Para que se haga efectivo el principio constitucional de la responsabilidad y de la rendición de cuentas ante los ciudadanos de los funcionarios públicos, es necesario que las instituciones, órganos y gestiones públicas sean transparentes y realmente públicos en el sentido de sus datos y actuaciones. Porque es obvio que, sin ese conocimiento, no se puede ejercer el control ciudadano, y aquel principio queda en nada.
Afortunadamente ahora se tiene con Internet el instrumento necesario para que ello sea posible ya que, sin eso, y dadas las barreras burocráticas y el volumen de la información necesaria, hasta ahora el principio del acceso público queda en la práctica anulado.
Deben estar ahí -como ya se ha hecho en otros países- todos los datos necesarios, en cuenta sus presupuestos claramente ordenados, sus programas, regulaciones, evaluaciones según criterios de eficiencia y costo beneficio, y todos los resultados y cifras que permitan ejercitar eficazmente ese control por parte de los ciudadanos.
Para hacerlo, ya existen los instrumentos jurídicos, y solo se necesitan los medios materiales -en algunos casos, porque en otros ya existen- y que se ordene que así se haga, lo que puede hacer el Poder Ejecutivo por reglamento y directrices en su caso .
Columna de Juan José Sobrado, La Nación, 2005-01-17.