Miguel Sobrado Sociólogo · Político · Fotógrafo

Juan José Sobrado

Des-almados

Fecha
1 de diciembre de 2003
Publicado en
La Nación
Lectura
1 min

Una connotación peyorativa tiene “desalmado”, por lo que a la partícula de privación la separamos mediante guion para volver al significado originario de quien vive despojado de su alma o espíritu.

Porque culturalmente nos hemos des-almado. Desde octubre aceptamos como autómatas, casi como zombis, una Navidad plástica de tiliches nevados en pleno trópico, que desatan –absurdamente y por tres meses– un reflejo condicionado de compra compulsiva.

Los chiquitos se denominan con nombres en inglés, muchos de ellos patéticamente ridículos, porque, al igual que el primitivo, se cree incorporar así la magia del poderoso.

Del idioma renegamos y nos negamos a escribirlo y hablarlo correctamente, pese a que es uno de los ejes del ser. Lo sustituye la balbuciente comunicación de ese cuerpo sin su alma cultural, pobre en palabras y abundante en interjecciones.

Formas y apariencias, nada de fondo y muchas veces contra el fondo. Abundantes golpes de pecho ambientales, aunque cada vez se arremete mas contra el ambiente, y los desechos destruyen hasta el agua que tomamos.

La autenticidad desaparece tras de esas apariencias actuadas, y los personajes sustituyen la persona y el alma del actor.

Mundo de personajes sin actor, ¿adónde ha ido nuestra alma?

Columna de Juan José Sobrado, La Nación, 2003-12-01.