Tampoco es por chiquiticos
- Fecha
- 22 de septiembre de 2000
- Publicado en
- La Nación
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Recientemente se publicó en esta página el artículo de don Kevin Casas titulado "Chiquiticos" adonde se atribuye a una supuesta "chiquitomanía", inherente a la cultura costarricense, la falta de visión e iniciativa nacionales para aprovechar las oportunidades que nos brinda la nueva realidad mundial.
Este supuesto determinismo cultural, generado por nuestro origen campesino, tímido para asumir riesgos, no se sostiene frente a la evidencia histórica de las reformas liberales del siglo XIX, ni frente a las reformas económicas y sociales del siglo XX. El hecho de que nuestra sociedad haya sido conservadora no le ha impedido ser poco tradicionalistas e impulsar grandes y ambiciosos proyectos como la educación y la salud generalizada, el desarrollo energético y de telefonía, la renovación de cafetales etc., que nos han destacado en el ámbito internacional, como consta en el estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo A la búsqueda del siglo XXI, adonde se compara a nuestro país con Uruguay y Chile. Pero esto ha sucedido cuando se le han presentado al país visiones de futuro congruentes por parte de su clase dirigente.
Estancamiento y atrofia. El problema no está en la cultura, sino en la actual carencia de una clase dirigente, como fue durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX la de los cafetaleros; y en las décadas del 40 y del 50, los sectores profesionales y empresariales que modernizaron el Estado e impulsaron el desarrollo nacional. El problema del actual estancamiento y atrofia institucional es fundamentalmente político. Nuestra clase política y el sector empresarial que la sostiene, no es ya una clase dirigente. Es una clase con proyectos personales o de grupo, frecuentemente a contrapelo del ordenamiento jurídico y los intereses nacionales, que no generan ningún entusiasmo en la población.
Existe un sector empresarial nuevo de gran creatividad que sabe asumir riesgos, pero que lamentablemente, por no tener todavía el peso necesario, no ha configurado aún un nuevo proyecto nacional, una nueva visión compartida de futuro que integre el haz de voluntades nacional. Pero este sector existe y en su seno se encuentran empresas y empresarios como Yuca Tica y otras empresas que operan con audacia insólita en el mercado de tubérculos del Caribe, Hules Técnicos que vende productos de la más alta tecnología en el mundo desarrollado; Café Britt que ha osado romper con la práctica de vender en rieles y su café de marca a los mercados mundiales; Exactus y otras empresas que producen y venden software de alta calidad y demanda en los principales países de América Latina.
Más ejemplos. Empresas como Laboratorios Lavin CESMA de alta calidad a las que se les unen las decenas de empresas innovadoras de gran riesgo como los productores y exportadores de mariposas. Dentro del sector social de la economía se distinguen empresas de autogestión como Coopesa RL que exporta servicios por $30 millones al año y Coopesilencio, que además de crear riqueza agrícola y silvicultura, vela por la conservación ecológica de la vega del río Savegre; Coopeagropal un próspero complejo agroindustrial de pequeños y medianos productores de palma en el Sur del país y desde luego la Cooperativa Dos Pinos y Montecillos, obras del esfuerzo y la cooperación de empresarios y trabajadores.
Por eso pienso que sí existe en nuestro país, capacidad creativa y para asumir riesgos, y que no es sano ni productivo, si queremos salir adelante, reducir los problemas nacionales a un fatalismo cultural, eso solo puede contribuir a obviar el problema político de fondo y crear una sensación de impotencia. Pienso que debemos construir un nuevo ordenamiento nacional adonde los creadores de riqueza tengan condiciones y estímulos para desarrollar su potencial y asumir el liderazgo que les corresponde, al mismo tiempo que se eliminan los privilegios de la clase rentista, sustento económico de la desfasada clase política actual.
Publicado en La Nación, 2000-09-22.