Miguel Sobrado Sociólogo · Político · Fotógrafo

Columnas en prensa

¿Reforma desde abajo?

Fecha
28 de noviembre de 2003
Publicado en
La Nación
Lectura
3 min

Una transformación social e institucional de interés general se ha iniciado con unos cursos de formación profesional y semiprofesional, en los últimos meses en el distrito de Nosara, uno de los más pobres de la provincia de Guanacaste. La población, que está distribuida en pequeñas comunidades alrededor de casi 30 kilómetros de caminos en muy mal estado y con grandes dificultades de transporte, especialmente en la temporada de lluvias, se ha organizado para poder recibir los cursos que habían solicitado a la gerencia del Plan Vida Nueva en la región Chorotega.

De un total de 1.600 habitantes del distrito mayores de 12 años, casi 200 participan activamente: administrando locales, transporte e instructores, con el apoyo de un pequeño equipo técnico, para recibir la formación profesional deseada. Los cursos que se imparten son, entre otros, ebanistería, electricidad, manejo de alimentos, costura, inglés, mecanografía y proyectos. El último se ofreció como una forma de “transformar los sueños en ideas y proyectos”, y en él se inscribieron gran parte de los dirigentes locales.

Organización y visión. Los cursos están sirviendo a la comunidad, además, para construir organización y visión regional. Por otra parte a las instituciones participantes IDA, MAG-PDR, INA-Universidad para el Trabajo, Ministerio de Salud, IMAS, Dinadeco, con el apoyo técnico en capacitación masiva de la UNA, han tomado contacto directo con las necesidades de la población organizada y podrán ajustar su oferta a la demanda institucional.

Especialmente ricas son las perspectivas que se le abren para reducir la pobreza a la gerencia regional del Plan Vida Nueva ya que la actividad realizada crea nuevas condiciones para enfrentarla. Por una parte las instituciones se han integrado en el trabajo práctico y han cuestionado su práctica tradicional de feudo. En este sentido, se ha creado la posibilidad de una acción regional integrada que se ajuste a las necesidades locales. Por otra, las comunidades, organizadas con visión distrital, están formando cuadros capaces de recoger la información necesaria para hacer sus proyectos y han establecido comunicación con los recursos técnicos institucionales que pueden contribuir a darle forma.

Comunidad organizada. Esta conjunción de factores va a permitir una acción más focalizada y efectiva en el combate a la pobreza. Una parte importante de pobreza extrema, según datos nacionales, se encuentra entre los ancianos e inválidos, especialmente rurales que no reciben pensión no contributiva por el papeleo que se les exige. Esto lo puede subsanar fácilmente la comunidad organizada, al ubicar a esta población y sacar, con ayuda institucional, el papeleo de todos los afectados.

Las mujeres jefas de hogar con muchos hijos en edad escolar y preescolar son otro contingente que requiere apoyo para evitar que el círculo de la pobreza abarque a sus hijos. Esto se puede lograr canalizando bonos escolares y otros recursos de apoyo a cambio de resultados escolares de los niños. Estos dos grupos pueden recibir un apoyo adicional del bono de vivienda, que contribuya a reducir las condiciones de pobreza y a mover el respaldo familiar. Otro contingente importante de pobreza se origina en los adultos que deben actualizar su capacitación o en los jóvenes que aún no la tienen.

Para esos dos últimos sectores, que ya han iniciado su proceso de capacitación, debe existir un seguimiento atento, especialmente por parte del INA, para que puedan completar su formación y emplearse o emprender su propio negocio. Es decir, el Taller de Capacitación Masiva, que se inició el 18 de octubre en el distrito, ha creado condiciones para que, en un futuro mediato, entre la comunidad y en las instituciones se pueda reducir considerablemente la pobreza extrema y de forma significativa la pobreza. Es una experiencia local que merece seguimiento y atención por sus alcances.

Nuestras felicitaciones a la gerencia regional del Plan Vida Nueva y a todas las organizaciones participantes, especialmente a las que han destinado más esfuerzos: al IDA, INA-Universidad para el Trabajo, MAG-PDR y Ministerio de Salud.

Publicado en La Nación, 2003-11-28.