Genocidio cultural
- Fecha
- 13 de febrero de 2006
- Publicado en
- La Nación
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Es el que practicamos con nuestros propios descendientes gracias al PLUSC y a su clientelismo, base de su sistema de corrupción, por el que el pueblo le pasó la factura en las últimas elecciones.
Eminentes psicólogas de la UCR hallaron, en 1980, en una muestra representativa de colegios públicos y privados, y de todos los estratos socioeconómicos, que solo el 25% de alumnos alcanzaba a los quince años el nivel del pensamiento abstracto, y que el 75% quedaba en el del concreto, propio de la segunda infancia, lo que en Europa es a la inversa. Para alcanzar la fase abstracta, los estudiantes necesitan un estudio serio que no se da y que el sistema imperante condena.
Investigaciones similares de hace pocos años del TEC encontraron lo mismo. Solo Francisco Pacheco, en el gobierno de Óscar Arias, comprendió el problema y dio pasos efectivos para revertirlo, pero, en el siguiente de Calderón, para mantener el clientelismo, Marvin Herrera desarticuló todo lo actuado, y en lo esencial así se ha mantenido al presente. De todas sus culpas, esta es la mayor del PLUSC.
Columna de Juan José Sobrado, La Nación, 2006-02-13.