Responsabilidad cívica empresarial
- Fecha
- 21 de febrero de 2010
- Publicado en
- La Nación
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Una modalidad innovadora y muy creativa de responsabilidad social empresarial (RSE) ha sido puesta en marcha por el Consejo Nacional de Cooperativas (CONACOOP) y la Universidad Nacional en el distrito de Laurel del Cantón de Corredores este año.
El 21 de agosto pasado se convocó a las organizaciones del sector social a rendir cuentas a las comunidades locales sobre las solicitudes de solución a los problemas encontrados por el Censo de Necesidades promovido en el 2007 por las cooperativas de la zona.
Durante el año 2008 las comunidades censadas, bajo el liderazgo de los dirigentes locales laicos y religiosos revisaron las necesidades, al mismo tiempo que conocieron los programas sociales que podrían resolverlas. Sobre esta base elaboraron las solicitudes correspondientes. Estas fueron entregadas a finales del 2008 al Dpto. de pensiones no contributivas de la CCSS, al IMAS, a FONABE además de un listado, no comprendido en el Censo, de necesidades de vivienda realizado por las comunidades que se dirigió al BANHVI.
Firmeza y respeto. Después del corte anual realizado a finales de abril se les pidió resultados a las instituciones mencionadas y se les invitó a exponerlos ante las comunidades en la sede Coto de la UNA. Lo interesante es que, con excepción del BANHVI, que se excusó de asistir, las otras instituciones llegaron y dieron sus razones a los dirigentes comunales y cooperativos sobre lo realizado o incumplido.
Dentro de las instituciones se lució ampliamente por su buen desempeño FONABE que tomó la información del Censo y coordinó con las organizaciones locales para cubrir casi toda la población del distrito. Otras instituciones, como pensiones de la CCSS presentaron los impedimentos legales y reglamentarios que les impiden atender una buena parte de los candidatos a pensiones no contributivas.
Dialogaron los delegados de las comunidades con los representantes institucionales, en clima de firmeza y respeto, intercambiado reclamos y explicaciones. Todo este material está siendo procesado y actualmente se preparan por parte de la investigadora de la UNA Adriana Sánchez y el Conacoop una serie de propuestas para eliminar obstáculos salvables dentro del ordenamiento institucional centralizado y sin mecanismos de coordinación efectivos.
Un nuevo sendero. Lo interesante del caso es que, al apoyar las cooperativas locales y el CONACOOP, en la sede de la UNA en Coto, las demandas de las comunidades, logrando que se sentaran las partes a dialogar , se ha abierto un sendero para mejorar los resultados de la aplicación de la política social en las localidades y regiones. Sabido es por los resultados del Censo de Necesidades realizado por el IMAS en 2004 en Nosara que la pobreza extrema puede ser prácticamente erradicada si se coordina la acción institucional y se focaliza adecuadamente.
Este Censo puede hacerse anualmente en todo el país si se le incorporan una docena de preguntas adicionales al formulario que pasan los EBAIS anualmente. Esta información en manos de las comunidades activa su quehacer e interés; sin embargo no siempre tienen el poder para exigir cuentas, cosa que con el apoyo del movimiento cooperativo se ha demostrado viable y que puede replicarse con mucho éxito por parte de la empresa privada.
Experiencia innovadora . Se trata de una forma de responsabilidad social de las empresas cooperativas, que llamamos responsabilidad cívica por su ámbito de desempeño impulsando y apoyando la gestión ciudadana de las comunidades ante el aparato público del sector social. Esta intervención busca empezar por racionalizar el uso de los recursos públicos y estimular el ajuste de la organización institucional para que se eleve el nivel de vida y de capacidades de la población. Este esfuerzo, en la medida en que se realice de manera sostenida, tiene productos cuyos alcances que preparen la acción directa de apoyo de las empresas a sus comunidades nicho.
En fin, se trata de una experiencia innovadora que debe ser estudiada y a la que es preciso dar seguimiento, no solo por el movimiento cooperativo, sino por los sectores empresariales interesados y comprometidos con programas de responsabilidad social.
Publicado en La Nación, 2010-02-21.