Miguel Sobrado Sociólogo · Político · Fotógrafo

Columnas en prensa

Los abejones sí vuelan

Fecha
21 de septiembre de 2008
Publicado en
La Nación
Lectura
3 min

A principios de la década de los setenta, cuando ya el ser humano había llegado a la luna y se había desarrollado el transporte aéreo masivo, leí un artículo sobre las investigaciones que sobre el vuelo de los abejones estaban haciendo tanto rusos como norteamericanos. Resulta que, a pesar de los avances alcanzados por la aerodinámica, esta no estaba en condiciones de explicar por qué los abejones volaban. De acuerdo con los conocimientos vigentes estos pesaban mucho y el tamaño y consistencia de las alas no eran apropiados. En otras palabras, no deberían volar de acuerdo con la teoría.

Ignoro si ya resolvieron el problema, pero sí en un campo del conocimiento avanzado como la aerodinámica existen estos problemas para el conocimiento, mucho cuidado debe tener una ciencia como la económica antes de trasladar conceptos aflorados en países desarrollados con condiciones institucionales y culturales diferentes, a nuestro medio sin un reconocimiento previo de la realidad local.

Encadenamientos… Me tocó atender el caso de una joven y talentosa investigadora que recurrió a los conceptos prevalecientes de “encadenamientos” en la teoría económica para analizar una de las mejores prácticas nacionales de desarrollo local incluyente, con grandes éxitos en la generación de empresas e ingreso con bienestar. Esto en Guanacaste donde ha prevalecido crecimiento económico, pero ha crecido la pobreza y la exclusión social. Resulta que como las variables prevalecientes en las teorías mencionadas, como competitividad, innovación y tecnología, no incluyen dimensiones sociales de logro que destacan a la experiencia mencionada, y por lo tanto arrojaron resultados de poca relevancia minimizando los resultados.

Por suerte, la investigadora, había introducido de su propia cosecha, algunas variables sociales sobre el origen, experiencia laboral e historia migratoria de los empresarios así como los grados de autonomía de las empresas, que le han permitido iniciar la construcción de una nueva versión de encadenamientos con la que espero pueda obtener resultados innovadores y de interés para todos.

Hace unos años se trajo al país al profesor Porter, autor de una de las teorías más conocidas sobre encadenamientos, y se encargó un estudio sobre los sectores productivos nacionales con la esperanza que aumentaran su nivel de competividad; no conozco una evaluación de resultados de esta muy costosa investigación, mas es posible que presente problemas similares a los que encontró nuestra investigadora.

Lo local y regional. Vivimos en un mundo en un proceso creciente de globalización y sería poco cuerdo pretender ignorar los procesos económicos y las teoría surgidas en el llamado mundo desarrollado, pero igualmente lo es trasladarlas mecánicamente a nuestro medio, sin considerar las condiciones institucionales, culturales nacionales y regionales. La globalización no da para tanto, no es necesario tener un doctorado en Harvard para percibir que las diferencias sustantivas que inciden sobre el desarrollo de las regiones de nuestro país se encuentran en las inversiones en capital humano y social existente.

En otras palabras, para avanzar, a contrapelo de lo que afirme Oppenheimer y sus acólitos nacionales, necesitamos desarrollar una sociología enraizada en lo local y regional que contribuya a integrar el conocimiento y que le dé sentido a lo global en los procesos de desarrollo. No nos quedemos viendo para fuera, la realidad está aquí a nuestra vista y debemos abocarnos a su estudio y conocimiento, solo en lo concreto adquiere dimensión lo universal.

Publicado en La Nación, 2008-09-21.