VIAJE A PERU Y BOLIVIA

del 14 al 30 de junio 2016

Texto de Boaz Sobrado

En 1521 Francisco Pizarro y sus compañeros aventureros llegaron al altiplano peruano con la espada en la mano, la cruz en la cabeza y una gran hambre de oro. Casi cinco siglos después, en el 2016 nuestro querido abuelo Miguel Sobrado y su nieto llegaron con la cámara en la mano, Facebook Likes en la cabeza y un saludable apetito. Durante nuestro viaje vimos las huellas de los aventureros que nos precedieron: los grandes muros de las culturas pre-incaicas, que con sus fajas  en la cabeza utilizaron métodos precisos que hoy desconocemos.  También vimos las paredes de los Incas, los interminables caminos del Tawantinsuyo y grandes terrazas abandonadas que dominan las áridas montanas alrededor del lago Titicaca. Vimos la enorme cicatriz de Potosí, una herida colonial en la faz de la tierra. Una mina donde hasta el dia de hoy se utilizan métodos medievales para sacar plata el oscuro infierno de las minas. Y vimos el presente, los grafitis gritando SI, NO, KEIKO, EVO.

 

Cuzco era la gran capital del pueblo conquistador de los Incas. Los Incas, después de cada conquista con la que aumentaban su imperio, recolectaban los dioses de los pueblos vencidos,  guardándolos en su capital. El propósito era recordar e incorporar a su imperio a los pueblos que dominaron. Los españoles tenían un dios más celoso, y trabajaron duro para borrar la memoria de los dioses antiguos de esa tierra. La Pachamama, la madre tierra, la montaña, se convirtió en la pollera de la virgen maria. El sol y la luna seguían adornando los templos, pero oficialmente eran solo adornos de la deidad verdadera. Después de la conquista los españoles construyeron sus templos encima de los templos incas. Pero las iglesias de diseño espanol no estaban hechas para sobrevivir los sismos andinos y las estructuras españolas se desmoronan encima de las antiguas paredes incas con cada temblor.  Hoy en dia hay edificios donde las paredes incas sobreviven y las paredes coloniales son solo un recuerdo. Aun asi se conservaron muchas iglesias llenas de plata y oro, con capillas que se hunden con el peso del oro. Según la voluntad de algún dios.

FOTOS DEL VIAJE A PERU

En el parque principal de cuzco bailan jóvenes universitarios en vestido típico inca. El altavoz emite voces en Aymara. El premio se lo llevan los que estudian ingeniería agronómica. Esta disciplina tiene una larga tradición aquí, aunque quien sabe cuanto se conserva de la sabiduría original. Saliendo de Cuzco está el valle sagrado de los Incas. La capital del imperio original de la papa y del maíz. Este imperio si se conserva y hoy ha conquistado el mundo. Nos acompañan las huellas de la infraestructura de un imperio que ya no existe: terrazas, caminos, puestos de control. Los guías dicen que los incas eran un pueblo sano. Hoy veo a sus descendientes, muchos viejos caminan en un ángulo de casi 90 grados. Son de baja estatura. El pueblo perdió la salud a través de los siglos, o es esta legendaria salud nada más una nostalgia romántica?
Viaje a Perú
Un tren demasiado caro atraviesa el valle cada vez más tropical para llegar a Machu Picchu. En 1956 Ernesto “Che” Guevara se quejó de la cantidad de turistas norteamericanos en Machu Picchu.  En el 2016 se murió un turista alemán haciéndose un selfie. Compartimos la magnifica visita de Machu Picchu con miles de visitantes de todo el mundo. Posamos en fotos con brasileñas y chinas. También vimos las dos llamas más fotografiadas del mundo.

FOTOS DEL VIAJE A BOLIVIA

Los guías turísticos no se cansan de explicar que los originales habitantes andinos dividían el mundo en tres: el cielo, la tierra y lo subterráneo. El cielo es lo de el siguiente mundo. La tierra es lo nuestro. Lo subterráneo es de la muerte. Nosotros venimos del cielo, viendo las nubes desde arriba sobre los majestuosos andes. La mayoría del tiempo la pasamos en la tierra, compartiendo con sus otros habitantes, las llamas vicuñas, flamingos y alpacas. Pero una vez bajamos al reino de abajo, donde manda el tío cristiano, en las oscuras minas de Potosí. Y el salar de Uyuni no pertenece a ninguno de los tres mundos: es extraterrestre.

Viaje a Bolivia