Miguel Sobrado

Sociólogo. Político. Fotógrafo. Abuelito.

Categoría: Artículos sobre temas actuales (Page 2 of 6)

El fracaso del populismo clientelista en la construcción de capital social

Tanto los sistemas fascistas y los de partido único como el Partido Comunista de la Unión Soviética o Partido de la Revolución Institucional (PRI) de México como las socialdemocracias en sistemas multipartidistas, una vez en el poder pretendieron y lograron en el tercer mundo, cooptar la organizaciones de los sectores populares  como u componentes del poder político.

La subordinación de los sectores populares se promovió de diferentes formas dependiendo del tipo de régimen, pero siempre utilizando los recursos públicos para promover liderazgos a cambio de lealtades. Estas lealtades conllevaron un deterioro de la gestión propia. Generaron un clima autoritario que limita y reprime las iniciativas que demanda el desarrollo de las organizaciones, donde no interesa la eficacia, como el estar “bien apuntado” en el servicio a los jerarcas. Es un contexto donde se abren las vías para los manejos turbios, la corrupción y el debilitamiento e incluso la quiebra de las cooperativas o sindicatos, lo que conlleva la desmoralización, el desprestigio de este tipo de organizaciones.

Donde ha imperado el tutelaje, se ha generado animadversión y desconfianza hacia todo tipo de organización cooperativa, comunal o sindical. La política basada en este modelo de organizaciones manipuladas desde el poder, no solo ha fracasado y desalentado la organización de base, sino que ha desprestigiado la vía de la autogestión cooperativa, sindical y comunal como una alternativa a la crisis contemporánea.

La creación de empleo y ocupaciones

El cambio tecnológico contemporáneo desplaza aceleradamente cada vez más puestos de trabajo, creando una exclusión masiva de amplios sectores de población que las políticas sociales asistenciales tradicionales ni la manipulación institucional clientelista no pueden mitigar ni enfrentar.

Adam Schaff en su visionario trabajo de 1982 “Que futuro nos aguarda”, señalaba que la sociedad post industrial, requería además de empleos, de la creación de ocupaciones en las comunidades para atender a las nuevas necesidades. La población cada vez más envejecida demandaba cada vez más atención en salud, aprovechamiento del ocio y tiempo libre;  por otra parte de la juventud, que veía prolongarse los requerimientos de preparación y capacitación para un mundo cambiante sin posibilidades de salir de la casa de sus padres, necesitaba de nuevas condiciones y servicios.

Schaff consideraba que resolver estos problemas exigiría políticas y recursos del Estado, pero no para inflar una burocracia centralizada que había demostrado su ineficacia, sino para ser manejado por las mismas comunidades respondiendo sus necesidades. Esto además lo considerable posible por la riqueza creciente aportada por el desarrollo tecnológico que abría las puertas a la humanidad, tanto para un paraíso de bienestar como para un infierno nuclear dependiendo del talento de la gestión pública. Consideraba que una sociedad organizada podría estimular a una burguesía inteligente a entender esta situación y conseguir las transformaciones necesarias para superar la descomposición social creciente y el caos, impulsando  el progreso global con un tejido social sano y en paz.

Por suerte el mismo cambio tecnológico está revolucionando las formas de organización,  estimulando a su vez la gestión descentralizada y experiencias de autogestión cada vez más consolidadas que abren un sendero de esperanza capaz de responder a las necesidades de las nuevas realidades.

La creación de capital social y la organización autónoma

En este sentido existen condiciones favorables y experiencias como la del método moraiseano de capacitación masiva, de origen latinoamericano, han generado resultados destacados con la participación de los excluidos en la gestión comunal y económica en tres continentes. Un método, que como veremos en un próximo artículo, ha logrado, abrirse paso a contrapelo de las estructuras clientelistas y desencadenar las fuerzas locales apoderándolas  de organización autónoma.  De especial relevancia en la actualidad es la experiencia Sur Africana, que ya tratamos en un artículo anterior, donde en 49 municipios de seis provincias se desarrollan exitosamente iniciativas de participación  en los poderes locales para resolver sus necesidades comunales y productivas. Una opción exitosa de poder descentralizado autónomo en confrontación activa frente a los caciques tradicionales.

Este método lo que hace es sistematizar las experiencias de las organizaciones de base exitosas antes de caer en las garras de los comisarios políticos y las estructuras clientelistas. Perfila el camino que genera ciudadanía y proactividad en la vida económica y social, que es el camino del futuro.

 

 

LA ECONOMÍA INCLUYENTE, INNOVA CON EL AMBIENTE ENCADENA Y ARRAIGA LA POBLACIÓN

La economía actual basada fundamentalmente en las leyes de mercado confronta el peligro de hacer desaparecer la vida humana.  No solo está agotando los recursos naturales vitales como los suelos y la vida marina, sino que erosiona, dada la creciente desigualdad, los tejidos sociales al mismo tiempo que fractura la estabilidad política de las naciones.  Ante esta debacle, surgen como respuesta  cada vez más nuevas prácticas de producción y organización, impulsadas desde las comunidades y sectores de nuestro planeta.  Estas nuevas prácticas perfilan, diversos tipos de senderos innovadores. Se han venido gestando así nuevos modelos  respetuosos del medio ambiente que estimulan estimulan la producción y el arraigo de  las comunidades. Dentro de estos modelos se destaca en el agro la producción orgánica y agroecológica, que se apartan de la explotación masiva con recetas agroquímicas de desgaste de los suelos, generan plagas y contaminan el medio ambiente. Este sector ha venido, lenta pero sostenidamente,  abriendo brechas con nuevos paradigmas  con logros cada vez más significativos en cuanto a la calidad y cantidad de la producción. Un ejemplo de esta innovación, en nuestro país son los exitos generados y estimulados por Asociación de Pequeños Productores de Talamanca, el clúster más antiguo y numeroso del país.  Esta asociación integrada en un 80% por indígenas con gran participación femenina, ha logrado incrementar la producción del banano y el cacao, generando un clima que ha estimulado a los profesores y jóvenes del colegio a crear una vacuna natural contra la monilia del cacao, enfermedad devastadora de este cultivo, innovación que fue reconocida premiada internacionalmente con un premio de INTEL en el 2014.

Se trata, todavía de logros parciales, pero que abren senderos prometedores para una producción cada vez más sostenible basada en la integración de saberes tradicionales y modernos.

Tanto en los campos como en los centros urbanos, estas nuevas formas de producción,  han venido jugando un papel cada vez más destacado en la protección del medio ambiente, como entorno de vida de los socios así como en la estabilidad laboral y de ingresos,   muchas cooperativas y diversas formas asociativas de productores y trabajadores surgidas al calor de las necesidades han  desarrollado estas prácticas conservacionistas como respuesta de las necesidades de los asociados. Es importante señalar que esta emergencia de estas nuevas organizaciones innovadoras en lo productivo u organizacional, es parte de la búsqueda de nuevos senderos  de encadenamiento y arraigo local.  En este proceso han participado también empresarios individuales, para poder enfrentar la competencia de las transnacionales, como es el caso del Hotel Punta Islita. Experiencia destacada en universo del turismo que  ha estimulado el surgimiento y encadenamiento con 24 empresas locales, seis de ellas de arte que han generado empleo e ingresos. Ha recuperado la vegetación nativa para reinsertar especies nativas como la lapa roja que habían sido desplazadas por la ganadería, al mismo tiempo que ha creado un clima de arte y cultura donde no caben casinos ni las mafias que acompañan los hoteles tradicionales.

En este sentido es importante conocer y estudiar nuevo fenómeno organizacional y empresarial, sin pretender meterlo en moldes rígidos y moralistas como ha sido el caso de quienes pretenden etiquetar las nuevas experiencias como “economía social solidaria”, excluyendo a quienes no caen en su definición. Igualmente importante es no confundir la personería jurídica, por ejemplo de tipo cooperativo,  con las funciones que cumple la empresa en relación al entorno ambiental y social. El hecho de tener una personería jurídica asociativa no garantiza el cumplimiento de sus funciones con el ambiente y la sociedad, a veces puede ser solo un manto para poder acogerse a políticas públicas que benefician al sector cooperativo o asociativo.

En este sentido estas políticas deben afinarse para estimular y promover por resultados sociales y ambientales a las mejores prácticas e iniciativas emergentes.

La práctica tradicional de estimular y dirigir desde la burocracia la formación de cooperativas o asociaciones de diverso tipo, no ha producido siempre los mejores resultados. Estas organizaciones  y sus federaciones han sido codiciadas por el poder político para utilizarlas como bandas de transmisión de poder. De tal forma se han promovido políticas públicas institucionales para subordinar, con recursos públicos a las organizaciones, que premian la lealtad y castran la eficiencia y la iniciativa.

Las políticas públicas en estos casos deben orientarse por el impacto y resultados como estimulantes de las iniciativas locales y sectoriales, lo cual solo se logra con una descentralización y participación que garantice la autonomía y el desarrollo interno. Los servicios de crédito y capacitación así como los estímulos fiscales deben responder, en procesos transparentes a las necesidades de las organizaciones y no deben existir posibilidades de condicionarlos a lealtades políticas espurias. En este sentido deben separarse funciones de crédito

Las nuevas prácticas están marcando la senderos a la economía y  deben ser estudiadas con mucha atención por las universidades  y su conocimiento difundido para promover su experiencia y contribuir a rediseñar el sistema de promoción y apoyo institucional desde organismos cada vez más técnicos y menos políticos que se evalúen por resultados.

 

EL ERROR ESTRATEGICO DE RONNY CHAVES EL GURU DE FABRICIO

La Virgen de los Ángeles, más allá de su connotación religiosa para los católicos, es un símbolo de identidad nacional, al igual que la selección nacional, para la mayoría de los costarricenses. Las romerías del 2 agosto son un gran acontecimiento nacional que integran tanto a católicos devotos, como pasivos y personas múltiples personas no siempre católicas de las diversas comunidades del país.

Don Ronny al retar a la Virgen de los Angeles en su templo y decirle que en Costa Rica no cabían los dos y que ella tendría que irse, se extralimitó, no solo por la falta de respeto a un símbolo religioso y nacional, sino porque no calculó las implicaciones estratégicas. Se lanzó al ataque a uno de los símbolos más fuertes de identidad nacional, sobrevalorando las fuerzas propias y sin considerar lo inoportuno de su acción.

Los resultados, electorales no le serán favorables a su protegido don Fabricio a menos que don Ronny pueda mover las voluntades  de la gente como dice mover las placas tectónicas de la tierra.

FILA TIGRE: ¿LA ULTIMA FRONTERA O LA PRIMERA PUERTA AL DESARROLLO?

Fila Tigre es una comunidad campesina del distrito de Pittier en el cantón de Coto Brus, ubicada en las faldas de la cordillera de Talamanca en las cercanías del parque internacional La Amistad, que compartimos con Panamá. Es una comunidad cuyas casas carecen de rejas, donde no existe basura tirada en la calle, que impresiona, además, por la organización y participación de sus vecinos y la calidad de su escuela. Había estado en el 2016 en esa comunidad durante la realización de un Seminario de Área Económica con emprendedores locales  (API) y había quedado muy impresionado de la participación e iniciativa de los participantes. El Seminario  se desarrolló  impulsado por el proyecto Germinadora de Empresas, con la participación de la sede Brunca de la Universidad Nacional, del Infocoop y Judesur dentro de lo programado como seguimiento dentro Plan Nacional de Desarrollo del Ministerio de Trabajo, se reunieron y actualizaron los proyectos por área económica que se habían elaborado en años anteriores y que no habían recibido seguimiento institucional.  Con tal propósito, se invitaron al Alcalde, a las Cámaras  empresariales, cooperativas y organizaciones locales, amén de los funcionarios locales de las instituciones nacionales existentes en la zona. La intención era actualizar los proyectos que calificaran que podían ahora si ser financiados por JUDESUR,  pero sobre todo empotrarlos y articularlos con las estructuras de poder e institucionales locales. Ya habíamos experimentado cuando se lanzó el proyecto en 2010, que el apoyo formal desde San José de las autoridades nacionales, e incluso el decreto de la Sra. Presidenta doña Laura Chinchilla declarando el proyecto de interés público y extendiéndolo a todas la regiones fronterizas y costeras en condiciones de vulnerabilidad, no se había producido el respaldo institucional local ni fluía el financiamiento. Por eso nos concentramos en  promover y fortalecer las organizaciones locales y hemos visto los resultados con el financiamiento que los Grupos de Acción Territorial de Judesur.

En esta primera visita me encantó la comunidad, pero pensé que se trataba de una de las últimas fronteras de la cultura campesina valle centrina, de esas ejemplares en cooperación, que aún quedan en varias regiones apartadas del país, pero que están siendo progresivamente erosionadas por el individualismo josefino del “me importa a mí” y la delincuencia organizada. La miré entonces con nostalgia, pensando que más temprano que tarde le llegaría la mala vibra capitalina y acabaría con aquel capital social de esencia costarricense.

El retiro, a instancias del viceministro de Trabajo  Cuenca, del financiamiento del Infocoop al proyecto Germinadora, debido a que “no generaba cooperativas” como si esto se hiciera por decreto debilitó la continuidad de los Seminarios y restó impulso del proyecto. No obstante, las comunidades organizadas siguieron trabajando y más de 200 proyectos recibieron financiamiento y apoyo de parte de los Grupos de Apoyo Territoriales (GAT) de Judesur. Fue así como a mediados de marzo recibimos en la Universidad una invitación para asistir a una Feria Ganadera que se había organizado en Fila Tigre, por parte de pequeños productores en asocio con la Cámara de Ganaderos, resultado del trabajo de 2016.

La Feria fue todo un éxito los pequeños productores ganaderos habían aprovechado los modestos créditos para mejorar su ganado   con inseminación artificial de razas de calidad la actividad tuvo una gran asistencia y su ganado fue muy bien valorado.

Esta vez tuve oportunidad de enterarme mejor de las condiciones locales que parece emanar de la Escuela y está abriendo senderos profundos en la cultura de la comunidad. Uno de los aspectos que se destacan, como se mencionó al principio, es que no hay basura botada en la calle. Los niños se encargaban inicialmente de recogerla, pero poco a poco los padres se han involucrado en esta tarea generando una nueva cultura de respeto al ambiente. Gracias a las promociones contra el fumado, éste se ha disminuido considerablemente en la comunidad, según el director de la Escuela de 80 fumadores iniciales solo quedan 10 en la actualidad y no es por el cáncer.

En síntesis, no se trataba, como pensé inicialmente de una última frontera, sino de algo más, de un nuevo sendero de organización cívica, capaz de integrar la tecnología y el conocimiento a la práctica abriendo camino a la inclusión social y económica. Un sendero que perfila un sistema de articulación socio productivo, que partiendo de la organización y liderazgo autónomo articula la educación y capacitación a las necesidades. Una experiencia digna de estudiarse  por el liderazgo y papel del sistema educativo, la capacitación organizacional autónoma, el papel destacado del organismo regional JUDESUR a través de los GAT, la participación de activa de las cámaras, organizaciones y el gobierno municipal. Se trata de una de las mejores prácticas que perfila un sistema de acción para el desarrollo afianzado en el respeto y promoción de las iniciativas locales. Un sistema que no requiere de una burocracia castradora centralizada, sino de un acompañamiento técnico y de servicios oportunos. Toda una tarea de estudio y promoción que puede orientar la gestión del nuevo gobierno.

LA ORGANIZACIÓN AUTÓNOMA: EL MOTOR DEL DESARROLLO

La organización autónoma es el fundamento del capital y el desarrollo en todas sus dimensiones. Lo demostró con una sólida base empírica en su estudio sobre la realidad italiana, Robert Putnam en su libro “Para hacer que la democracia funcione”. Fue a raíz de esta publicación en los años 90s que los organismos de desarrollo incorporaron el concepto de capital social, hasta entonces un concepto filosófico, en las políticas del desarrollo.
La evidencia de la importancia del capital social para el desarrollo ha generado, en diversas partes del mundo, políticas públicas, para favorecer el surgimiento de cooperativas y otras formas asociativas de producción en forma de reducción de impuestos y otras ventajas. Se puede decir, por el impacto que este tipo de organizaciones cuando son autónomas, tienen sobre las comunidades y el medio ambiente que estas políticas han sido acertadas. No obstante, es importante que las políticas públicas se orienten cada vez más por los resultados ambientales y sociales y no solo por el nombre o personería jurídica adoptada ya que esto se puede prestar para camuflajes de intereses y empresas privadas para evadir impuestos y competir con otros actores económicos que si pagan impuestos.
Para aclarar el papel de la autonomía es muy interesante que Putnam no consideró a las organizaciones religiosas, que se orientan a pedirle a Dios las soluciones, como parte del capital social. Por el contrario, prefirió considerar a las organizaciones cooperativas, comunales, sindicales e incluso deportivas, donde la gente se organiza para resolver sus problemas, como uno de los ejes más importantes en la definición de capital social.
Vale la pena retomar este criterio de proactividad y gestión propia aplicado por Putnam, como un requisito del capital social para revisar y valorar la práctica de las organizaciones que formalmente son de base, pero que en la práctica carecen de autonomía real y operan como parte de una faja de transmisión de intereses políticos clientelistas, y demandan, por su nombre, ventajas sociales. Esto es, organizaciones que de forma similar a las organizaciones religiosas, no tienen proactividad ni gestión propia, sino que dependen de un patrono político que utiliza recursos públicos para comprar lealtades.
Lo anterior es muy importante para no confundir bajo el mismo manto cooperativo, comunal o sindical a organizaciones de carácter diferente, unas realmente autónomas generadoras de progreso local y ambiental y otras que carecen de autonomía real y dinámica organizacional creadora.
Aplicar este enfoque nos facilita, además, entender el fracaso de muchas políticas de “promoción” de cooperativas y organizaciones, a través de instituciones y políticas públicas hechas para imponer lealtades reapartiendo prebendas. Instituciones y políticas creadas en nombre del capital social, pero que en vez de gestar la creatividad e iniciativa popular, castran, vuelven ineficientes, domestican y corrompen las bases populares.
Por eso en la definición de políticas públicas, debe verse la integridad de la política social para que educación, organización y capacitación estimulen la autonomía y los productos socio ambientales. Los resultados obtenidos en la preservación del medio ambiente, las condiciones de vida y el arraigo de la población deben tener un peso decisivo sobre cualquier otro factor. Esto es la evaluación ambiental y social de beneficio y arraigo así como la regeneración ambiental por parte de una gestión incluyente e innovadora.

Desde luego que la creación en segundo y tercer grado de las organizaciones autónomas de tipo asociativo-incluyente debe ser estimulado con políticas sectoriales, nacionales y regionales que presten servicios oportunos. Sin embargo, esto no debe confundirse con la creación de instituciones burocráticas que asumen, desde los escritorios la tarea del desarrollo de las comunidades. Instituciones donde predomina el enfoque clientelista y domesticador, donde el uso de recursos públicos solo contribuye a consolidar las redes de poder, incrementar la corrupción y a debilitar el músculo y la participación comunal.
Esto, como se ha confirmado por la experiencia internacional, no da resultados y desgasta el erario público en rivalidades por asumir el control de los movimientos populares. Son los proyectos de las comunidades de base, como los de cualquier otro empresario, el único y principal motor dinamizador del desarrollo. Dentro de este contexto es muy difícil que un estado centralizado, sin instancias descentralizadas que se adecuen a las necesidades e incluyan la participación regional y local pueda ser efectivo en sus políticas de desarrollo. No solo se requiere un ajuste institucional sino que su acción debe estar acompañada por los gobiernos locales en la definición de prioridades en obras de infraestructura, comunicaciones, sistema sanitario, servicios de crédito y asistencia técnica. Sin embargo, para que se dé este cambio de estructuras institucionales adecuándolas a las necesidades de la gente, no es suficiente la decisión política superior, es preciso que esta se produzca dentro de una operación tenazas por la acción simultánea organizada de la ciudadanía.

RODRIGO FACIO: POLITICO VISIONARIO, ORIENTADOR, EDUCADOR E IMPULSOR DE UNA GENERACIÓN TRANSFORMADORA.

Miguel Sobrado

Dedicado a Miguel Gutiérrez Saxe
La respuesta a la crisis institucional
Rodrigo Facio fue no fue solo un ciudadano y académico de su época. Ejerció un liderazgo decisivo aunque discreto en las transformaciones institucionales de los años 40, que partiendo de la investigación y estudio de lo nacional enriqueció, a pesar de las grandes limitaciones de comunicaciones de entonces, en el pensamiento más avanzado de América Latina.
Logró a la temprana edad de 24 años, elaborar un diagnóstico esclarecedor sobre la naturaleza sistémica de la crisis que aquejaba nuestro país en aquel entonces. Su certero diagnóstico cimentó primero y estimuló después la construcción colectiva de un proyecto nacional que se gestó a través del Centro de Estudios para los Problemas Nacionales.
De los problemas e inestabilidades cíclicas, derivados del modelo liberal agroexportador basados en el café y el banano, desarrollados por Facio en su Estudio sobre Economía Costarricense, fueron saliendo ideas y propuestas de reorganización institucional y de políticas públicas para diversificar la economía y abrir nuevos espacios para el desarrollo. En este proceso de maduración de ideas y proyectos participaron numerosos profesionales y personalidades que jugarían un papel activo en la definición de la Constitución de 1949 y de la puesta en marcha de la denominada Segunda República.
Se trató de un proceso de construcción de una visión de futuro compartida que aglutinó a un equipo y le imprimió de una lógica de desarrollo y los apoderó posteriormente de instrumentos legales e institucionales para llevarla a cabo. Poseedores de una visión de futuro construida colectivamente y de una moral de honestidad pequeño burguesa, que se fue consolidando y enraizando por oposición y negación los desmanes de la corrupción prevaleciente en las décadas de los 30 y 40 del siglo XX, un equipo transformador.

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INFOCOOP: CONFLICTO DE TRONOS POR EL CONTROL DE LAS CLIENTELAS

El clientelismo cáncer de la autonomía cooperativa y destructor del capital social
Miguel Sobrado
Una alianza entre Morales Zapata ex PAC y Rodolfo Navas PLN figuerista dirigentes cooperativos, indujo, en febrero pasado, al gobierno a intervenir el INFOCOOP. Se adujo que esa institución con cuatro miembros en su directiva bajo control del CONACOP dirigido por Freddy González estaba favoreciendo indebidamente, con recursos públicos, a sus cooperativas satélites.
Por tal razón se destituyó a los miembros directivos nombrados por Conacoop y al Director Ejecutivo y se nombró una comisión de estudio de las irregularidades. No obstante, solo habían transcurrido dos meses de la intervención cuando la nueva administración volvió a incurrir en anomalías de las que habían acusado al equipo anterior, paralizando el cobro judicial de operaciones con gran retraso, ligadas esta vez a Navas. Al mismo tiempo a lo interno de la institución se inició el movimiento de fichas con el apoyo activo del Viceministro de Trabajo Luis Cuenca para posicionar a la llamada “Economía Social Solidaria” como estandarte de la institución. Este nombre manto ideológico Victor Morales Zapata, que goza de partidarios gracias a los nombramientos realizados en sus Juntas Directivas y Presidencias Ejecutivas, además del Infocoop, en el INA, Banco Popular y por lo visto en el Banco de Costa Rica, aunque ahí no lleve la fachada populista sino la bandera del libre comercio del cemento.

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LA MALA GESTIÓN DEL INA

Miguel Sobrado
En las últimas semanas se han venido destacando en la prensa los pésimos resultados obtenidos por la gestión del INA que dispone de un presupuesto de casi 130.000 millones de colones para la formación profesional que urge en nuestro país para generar empleo, ingreso y mitigar la pobreza. Los resultados son muy magros y ameritan una investigación por parte de la fiscalía: solo 25% de sus graduados laboran en lo que se prepararon, su Presidente Ejecutivo, después de 3 años en el puesto y múltiples viajes internacionales no sabe porque pasa esto y contrata (sic) una jugosa consultoría de 450 millones de colones para averiguar la causa del desastre, como si en la institución no hubiera gente talentosa y experimentada que conoce las raíces del problema.
La actual dirección más preocupada por atender las demandas de un grupo de poder que se parapeta en la llamada Economía Social Solidaria, ha dejado de lado la necesaria y urgente renovación tecnológica al mismo tiempo que ha ignorado los requerimientos de formación semi profesional, que sirva de trampolín incluyente de las poblaciones con menor nivel educativo donde se encuentra el desempleo y la pobreza.
La responsabilidad sobre este desastre debe ser investigada por los entes responsables del control de los recursos públicos y sentarse las responsabilidades del caso. Sin embargo el INA no parece ser algo aislado, sino parte todo una trama de poder e influencias que está procurando afianzarse en las estructuras públicas y económicas del país colocando personal que le sea leal, aunque carezca de calidades, para hacer crecer sus clientelas.
No permanecer solo en el análisis de la mala gestión del INA, sino develar la extensión de las redes y sus dirigentes en las esferas superiores, así como sus intenciones y el costo de esta mala praxis. Se trata de una tarea impostergable en aras de evitar la extensión del mal y del necesario saneamiento de la República.

Autoridad y ajuste institucional

Miguel Sobrado
La nueva ley de tránsito responde a una necesidad, pero ¿la estamos aplicando bien y acumulando respaldo público para las transformaciones que requiere el país?
El cambio y ajuste institucional que necesita nuestro país para salir del entrabamiento y malestar en que se encuentra requiere, además de nuevas normativas que impongan orden, de recursos no solo materiales sino sobre todo humanos adecuadamente preparados y capacitados para introducirlo. Una vez aprobada la ley en pocos días se intentó poner orden en los aparcamientos en línea amarilla, con el mismo equipo humano y abarcando todas las calles. Los resultados si bien positivos en esencia, dejaron sinsabores, que pueden ser un buen ejemplo para señalar la importancia de preparar bien los operativos.
La información a la comunidad ha sido escasa, el retiro de placas se ha realizado no solo en zonas amarillas sino en otras áreas de la ciudad no demarcadas, el aparato administrativo no ha estado preparado para devolver con prontitud las placas a quienes pagaron la multa correspondiente. Frente a una medida indispensable para poner descongestionar y poner orden en la ciudad que podrían legitimar a las autoridades de tránsito y del país, quedaron por falta de información y preparación resquemores y dudas sobre su eficacia. Por ejemplo, el hecho de que se haya decomisado placas en área no marcadas de amarillo genera indignación y la sospecha de que se esté imponiendo la autoridad del funcionario con aviesos fines. Se vislumbra más como un autoritarismo e imposición que estimula el rechazo público, alienta el comportamiento anárquico de las legiones de “mal amansados” acostumbrados a la impunidad, y devalúa la autoridad de la ley y de la dirección de tránsito.

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COMO RECUPERAR LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN: APRENDIENDO DEL PASADO

La calidad de la educación es un factor de la mayor relevancia; tanto para el desarrollo económico
como para el quehacer cívico y la vida cultural del país. Los recursos asignados por el Estado
costarricense a esta tarea no son escasos, pero no se trata solo de incrementos en el presupuesto.
Se trata de un viraje necesario para que cale más profundo y obtenga mejores resultados en la
iniciativa y creatividad de nuestros jóvenes, que no es fácil de hacer en estructuras rígidas y
consolidadas. Sin embargo otros países, como Finlandia, están avanzando significativamente en
una renovación de sus políticas educativas y están obteniendo resultados destacados en el ámbito
mundial. ¿Podemos soñar con realizar algo semejante y emprender un camino de renovación, de
nuestras políticas educativas que dé frutos en el mediano o eso es una tarea imposible por la
maraña de intereses, normas y procedimientos existentes?
No pienso que sea fácil ni recomendable realizar reformas abruptas en nuestro sistema educativo,
pero si es posible iniciar procesos que conlleven a transformaciones significativas en el mediano y
largo plazo, procesos que se gestionen acumulando respaldo, en vez de administrar
burocráticamente. Esto lo entendió muy bien en el siglo XIX don Mauro Fernández, como bien lo
destaca don Iván Molina en su reciente libro sobre la educación nacional que obtuvo el premionacional 2016.

 

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